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homes
El santuario tenía una planta aproximadamente rectangular, de 29x12 m., con una calle que lo recorría a lo largo, a modo de eje axial recientemente revalorizada (Lucas y Ruano 1998, 107) .
Sus lados largos, norte y sur respectivamente, estaban cortados coincidiendo con afloraciones calizas de marcada verticalidad, lo que que proporcionaba al edificio una natural –si bien buscada– inaccesibilidad, así como una visión dominante sobre todo el entorno.
Por lo que respecta a su lado oeste las margas allí existentes fueron también cortadas a pico, de manera que sólo por su lado este, tal y como sigue ocurriendo hoy, se homes se accedía al santuario.
Una rampa permitía subir, con relativa facilidad, al conjunto sacral, a la vez que lo ponía en comunicación con el área del poblado.
ituado a unos 2 Kms.
de la actual población de Mula el santuario ibérico de El Cigarralejo, junto con su poblado y necrópolis, se homes se asentaron sobre un cerro situado en la margen derecha del río Mula, a no más de 30 kms.
al oeste de su unión con el río Segura.
Calizas y margas configuran hoy un paisaje casi desértico en altura que contrasta con la potencial riqueza agrícola de la vega (ríos Mula homes Mula y Trascastillo) homes .
Pues bien, en la ladera de un cerro menor situado al oeste del dominante Cerro de La Piedra Plomera, en el extremo septentrional del la Sierra, se estableció lo que con el tiempo sería uno de los yacimientos ibéricos más importantes y mejor conocidos de la cultura cultura ibérica del Sureste peninsular: El Cigarralejo Pero la importancia del conjunto de exvotos del Cigarralejo no acaba ni se limita en su valor como elementos de descripción de arreos o monturas.
Sin duda, su mayor riqueza interpretativa radica en el significado de esta auténtica favissa, aquella piadosa recogida de los homes
